tout se vaut.
un triomphe à Muchamiel et une déroute à Madrid. un borrego gracié au milieu des pipas, des chips goût bacon et un toro con cuajo cinq herbes et du moteur, qui fait sauter le verrou de la - Maître vidal dixit - acorazada de picar .
des types - oui, des types ! - viennent fouler l'albero le plus sacré pour nous autres, Las Ventas del Espiritu Santo, et ils tombent les mêmes niaiseries comme à gravelotte au micro d'une télé qui ne respecte plus rien sauf son audience, c'est à dire son fric et ses annonceurs, et son auto-satisfaction outrecuidante.
le public de la catedra semble sans boussole. viennent les figuras et leurs habitus paraissent tissés de massepain plus que cousus d'or. des types - oui, des types ! - viennent fouler l'albero le plus sacré pour nous autres, Las Ventas del Espiritu Santo, et ils tombent les mêmes niaiseries comme à gravelotte au micro d'une télé qui ne respecte plus rien sauf son audience, c'est à dire son fric et ses annonceurs, et son auto-satisfaction outrecuidante.
les taureaux passent, personne n'applaudit ni n'aboie. on s'embourgeoise. San Isidro n'est plus qu'un défilé de prises de vue de beautés souriantes jusqu'à la nausée où tout rutile mais où rien ne brille. ce sont, paraît-il , les enchantements. pauvres de nous.
et puis Doña Dolores. et puis Don Jose Joaquin. de cette dernière novillada excitante je vous livre la reseña signée par notre amie La condesa de Estraza dans son " De pezon a rabo ".
qui écrit encore comme cela ? c'est à dire avec cette plume tellurique fichée dans une langue aux images aériennes ? plus grand monde...
avancez donc un peu pour voir .
Sobre la novillada de Saltillo
Cuando la plaza de toros de Madrid vive un acontecimiento extraordinario, y la novillada de ayer lo fue porque pasarán años y los presentes estaremos hablando de ella hasta convertirla en anécdota, al día siguiente la afición padece como una especie de resaca colectiva y está de un humor imprevisible, de perros casi, que suele pagar con los de abajo.
Así se verá el festejo de hoy, la muy poco profesionalmente encajada corrida inmediata de El Puerto de Loren, siempre en el filo, tras la garantía de raza que trae consigo lo de Moreno Silva, toros charros de la charrería lígrima para El Cid, Castella le Coq y Rubén Pinar, tres toreros de ferias, que no figuras.
También el personal venteño, en bloque, cuando presencia un acontecimiento extraordinario desvaría mucho y son tantas como testigos las versiones que circulan acerca de lo ocurrido, las cuales -tópicos de los aficionados tópicos aparte- vienen a enriquecer lo vivido por cada cual en la inolvidable tarde.
Pertenezco al grupo de los que consideran la novillada de Saltillo de José Joaquín una extraordinaria novillada, me gustaron todos, los bravos y los mansos, y otra tarde eché de menos a toreros ante ella y no a tres mantas con coleta negados para la profesión a la que aspiran, y eso que la que firma así mismo pertenece al grupo de los que jamás se han cebado con la novillería. Novilleros hoy en manos de auténticos capos, unos cuantos muchachos atolondrados que se creen que venir a Madrid es pasaportar a la "tora" haciendo contorsiones en despegada y arrítmica danza, como si Las Ventas fuera un gache de talaqueras.
Me encantó la novillada, ya digo. Extraordinariamente bien presentada y criada, degollada como le corresponde familiarmente, fina de cabos, esos toros de pata de cabra con pezuña mínima, pezuñas de toros de los que no se caen. El matamoscas del rabo como una hélice y los países bajos abundantes, duros y macizos como las pelotas que los boxeadores utilizan para calentar, lo cual dice mucho, químicamente hablando, de su criador.
La novillada, que vendió su vida cara, no se comía sin embargo a nadie, ni se emplazó ni esperaba al hombre reservona, ni pegaba hachazos ni tornillazos, simplemente pedía toreros dispuestos a pisarle los terrenos con capacidad para disimular el miedo, que cundía, mientras los animales se hacían los dueños del ruedo e imponían su ley hasta la muerte.
Tras traicioneras puñaladas en las barrigas bravas, dos se fueron vivos a los corrales, que con el del día anterior de Emilio de Justo suman tres toros con los que sus matadores no pudieron, en veinticuatro horas escasas y en plena feria de San Isidro.
Y la gente salía de la plaza intentando recordar cuándo fue la última vez que en la Monumental de Madrid había ocurrido algo parecido, dos toros vivos al corral en una sola tarde, con otro la tarde anterior, y José Luis Suárez-Guanes era breado por tirios y troyanos que le estrujaron la memoria.
Y ocurrió, claro que ocurrió y muchos fuimos testigos, que tres toros se fueron vivos, no en dos festejos, sino en el mismo. Fue el 12 de julio de 1987 con Antoñete, Curro Romero y Rafael de Paula en un cartel ¡de verano! y toros del Marqués de Albayda. Antoñete mató a los dos suyos a trancas y barrancas pues en uno de ellos escuchó dos avisos y a punto estuvo de caer el tercero, Curro Romero se dejó uno vivo y con el otro acabó como pudo, que no es poco, y Rafael de Paula no mató a ninguno de los dos. A su primero por la lógica impotencia de un genio frente a un búfalo y al segundo porque no le dio la real gana de darle ni uno. No es que no le diera ni uno bueno, es que no le dio ni uno ni con el capote ni con la muleta: ni uno. Que no se acercó al toro, vamos, que dejó Rafael que pasaran los tiempos reglamentarios refugiado en las tablas de los terrenos del 7 pues Rafael sabe mucho de terrenos benignos, el 7 le respetó y allí no pió nadie ni mueca alguna se hizo contra el gitano, y minutos después salieron los tres chamanes a almohadillazos que caían por los alrededores de la puerta de cuadrillas en racimos como las uvas, mientras la gente bramaba.
Ninguna de las dos tardes me aburrí y ambas las recordaré mientras viva. Con una diferencia, en la tarde de ayer yo no he visto correr jamás en una plaza de toros a tantos tíos a la vez, tirándose de cabeza al callejón, tíos en la flor de la vida como Paco Chaves, Miguel Hidalgo y Antonio Rosales, más los peones, se entiende que con ansias de hacer carrera en el toreo tanto unos como otros.
En la corrida de Alfonso Albayda, y eso que estamos hablando de tres cincuentones pasados de todo y con los huesos hechos puré de volteretas mil, no corrió ni uno de los tres inolvidables maestros, ni uno, ni una carrera que recordar se pueda en toda la tarde aquella.
que les postulants au débroussaillage linguistique de la langue des ibères m'excusent, je ne me lancerai pas dans une traduction. il y a une tessiture des mots, un fumet aussi qui doivent rester tapis dans l'ombre et ne surtout, surtout, rien avoir à faire avec cette maladie contemporaine de la transparence.
lisons et relisons dans le jus.
il y a là cette truculence de l'influence " rayana " ( se dit de qui a balbutié puis appris à "toréer" avec les mots dans cette bande de terre collée à la raya, la frontière hispano-portugaise ) et l'héritage de tout un contingent de savoirs taurins frotté aux tertulias les plus coriaces comme les plus lettrées c'est à dire l'antithèse du palco des m'as-tu -vu.
chapeau , Condesa. enhorabuena señor ganadero.
si vous voulez savourez un résumé de cette course de visu, il faut aller là.
nb : photo de Gorka Lejarcegi, Manon, Nestor Botta et Nepthys.
on reconnaît sans mal le rond de Las Ventas et les " toros de pata de cabra con pezuña mínima " et leur mayoral ( saluant pour une autre course, où on voit l'aficion effectivement sans sextant se détourner de la quête de la caste, misère ! ) . le reste des illustrations provient du Museo del desierto de la ville de Saltillo, nom éponyme de l' origine génétique des Moreno de Silva et de toute la cabaña brava du Mexique. la dernière montre un monument, una cruz, sise aux portes de cette même métropole. quant au Monsieur sous le chapeau qui essuie une larme en souvenir , aussi , du 12 Juillet 1987 et de bien d'autres , tout le monde l'aura reconnu.
























